La gestión pasiva se llama así por contraposición a la gestión activa. A veces se denomina a la gestión pasiva como gestión indexada porque se usan índices o instrumentos indexados para su ejecución.

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¿Qué es la gestión activa?
La gestión activa es el proceso de inversión en el cual se selecciona en qué acciones invertir de forma selectiva para batir un índice.
Este tipo de gestión parte de la base que con mejor información y aplicando la capacidad de análisis de equipos de gestores, estos serán capaces de apostar por las empresas de un índice que tendrán mejor desempeño obteniendo como resultado una mejor rentabilidad que el índice que tiene como referencia (benchmark).
La mayoría de inversores, bancos y servicios en el mundo utilizan fondos de inversión de gestión activa. Estos fondos activos también se denominan fondos gestionados, por qué hay un gestor detrás.
Como la mayoría (80%/95% según la fuente) de los fondos de gestión activa no baten a sus índices de forma recurrente la gestión pasiva o indexada ha ido tomando relevancia primero en EE. UU. para extenderse al resto del mundo.
Los bancos y los servicios tradicionales, en general, tienen interés en seguir utilizando fondos activos por sus elevadas comisiones que engrosan sus cuentas de explotación mientras perjudican la rentabilidad del inversor.
Las comisiones de los fondos activos o gestionados normalmente varían del 1% al 2% y pueden tener comisiones de éxito. Los hedge funds (el nivel “premium” de lo que sería la gestión activa) tienen comisiones del 2% fijas más 20% de éxito (comisión sobre ganancias).
¿Qué es la gestión pasiva?
En la gestión pasiva, a diferencia de la gestión activa, no hay ningún gestor que decida qué acciones seleccionar. Lo que se hace es acompañar de forma pasiva un índice seleccionado por quien hace la inversión. Por eso a menudo también se la denomina gestión indexada, pero no hay que confundir gestión indexada con gestión pasiva. La gestión indexada es un tipo de gestión pasiva, pero no toda la gestión pasiva es indexada.
Más concretamente, quien invierte en un fondo indexado o ETF (fondo indexado cotizado) compra todas las empresas que componen ese índice, de ahí el nombre de gestión indexada. Con la gestión pasiva o indexada no se pretende ganar más que el índice. Sólo se busca obtener la misma rentabilidad que el índice.
La gestión pasiva o indexada consiste pues en invertir a través de índices porque se ha demostrado empíricamente que la gestión activa no es capaz de obtener resultados consistentemente superiores al índice.
Los bancos y servicios tradicionales, en general no tienen interés en utilizar fondos indexados o ETFs porque tienen bajas comisiones y destruirían parte de su modelo de negocio.

La gráfica anterior , publicada por el servicio de inversiones Moody, muestra que la inversión en productos pasivos continúa a buen ritmo y avanza a un ritmo en línea con las proyecciones de la empresa de 2017, cuando pronosticaron que la participación de mercado pasiva superaría a la activa a más tardar en 2024.
¿Por qué es mejor la gestión pasiva o indexada?
Desde el punto de vista de la rentabilidad, la gestión con índices en el largo plazo asegura mejor resultado que los fondos activos y a bajo costo.
Es cierto que algunos fondos sí son más rentables en algún año en particular, no tienen “persistencia”, es decir, no repiten esa rentabilidad en forma recurrente. El que un fondo activo lo haga bien un año no garantiza que lo haga bien otro año. Hay múltiples estudios y libros que hablan de ello.
Jack Bogle es el creador de Vanguard uno de los mayores proveedores de fondos indexados y ETFs en el mundo. Él dedicó toda su vida a defender este tipo de instrumentos. Ha escrito varios libros en que demuestra de forma empírica que la rentabilidad está altamente correlacionada con los costos. De ahí, su visión de crear fondos índice que replicaran a bajo costo los índices más representativos. Se estima que gracias a la indexación Bogle ha contribuido a ahorrar a miles de inversores unos 100 mil millones de dólares anuales.
La simplicidad de la inversión es otro de los factores que hay que evaluar al comparar ambos métodos. La gestión pasiva o indexada también es mejor en este sentido por su sencillez a la hora de invertir.
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